pepeelguapo


Una historia increible
junio 5, 2009, 11:40 pm
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Su esposa  estaba en el quinto mes de embarazo, y el sentía mucho cariño por ella y feliz de que pronto tendría a su segundo hijo, pero con el paso de los días, cada vez se le hacía más difícil contener su deseo sexual, a veces se le acercaba y comenzaba a  acariciarla, ella le correspondía  pero en cuanto sentía que la situación se podía salir de control delicadamente lo rechazaba, el entendía esto y en lugar de molestarse, tuvo que adoptar costumbres usadas en su juventud para poder desahogarse, generalmente cuando se estaba bañando, aprovechaba y se masturbaba pensando en su mujer, la realidad es que no le gustaba mucho, pero prefería eso a serle infiel a su mujer, varias semanas después, medio cansado de esa sensación vacía, decidió comentárselo a su esposa y en un tono de broma se lo dijo.

-Mira  Alejandra, te quiero mucho pero me estoy cansando de amarme yo solo,- y soltó una risa divertida y pronto esta contagio a su esposa que también se  reía.

-Pues ya te dije, te doy permiso de que vayas a uno de esos lugares para que te atiendan tu asunto, yo comprendo que es una necesidad tuya y te prometo que no me voy a molestar-

-¿Cómo crees que voy a recurrir a eso? Además me prohibí a mi mismo volver a  pagar por sexo-. Le dijo-Además no tengo la menor intención de volver a usar un preservativo en mi vida.

-Pues entonces no tengo idea de cómo ayudarte-

-Deberías hablar con alguna de tus amigas,¿no dices que todas son unas locas? jajaja

-Pues fíjate que no es mala idea, es más  hoy creo poder hablar con una de ellas-

-¿Esta loca Ale? Le dijo medio molesto, te lo dije en broma, no quiero saber que pasaría cuando alguno de los maridos se entere, va a querer que le paguemos igual, y el solo hecho de imaginarte con otro me volvería loco-

Pasaron tres semana y el olvido el tema, pero ella no; un día en que visitaba a su mamá, estaba platicando en la cocina con su hermana Daniela, era más grande que ella por un par de años y muy alegre, le gustaba reírse y hacer bromas de todo, le cometo la platica que había tenido con Miguel, y quería hacer  algo por ayudarlo

-Mejor olvídalo ya- le dijo su mamá,¿o acaso el te volvió a insistir con eso?-

-No, ya no, pero se que lo tiene en la mente y me da miedo pensar que se puede meter con otra mujer y que empiece a sentir algo por ella, por eso quiero que sea alguien con quien no  vaya haber consecuencias, que sea una vez o dos máximo hasta que yo pueda cumplirle de nuevo. Daniela ¿Tu no tienes una amiga muy guapa que antes bailaba en un bar, se lama Marcela no? A lo mejor ella por una cantidad acepta el encargo-

-Si la tengo, pero no creo que a Miguel le guste la idea, ahora pesa 90 kilos y esta llena de celulitis, sin mencionar que se volvió muy amargada-

-Pues entonces no se me ocurre que hacer, espero que  el se aguante y me espere hasta que yo pueda hacerlo de nuevo-

Más tarde ese día, siguieron platicando ese día. Pero solo las dos hermanas, Alejandra noto que desde que les comento todo eso, su hermana se había quedado muy pensativa, seria y como si su mente estuviera en otra parte-

-¿Qué te pasa?-

-¿A mi? Nada-

-Vamos te conozco, se que te preocupa algo, dime-

-Nada, es eso que estuviste platicando en la cocina-

-¿Qué tiene, sabes de alguien que me pueda ayudar?-

-Si y no, para empezar si le consigues una mujer que te saque del apuro, no podrás controlarla todo el tiempo, nada te garantizara que no se interese en el o su dinero o que el sienta  algo por ella y con el paso del tiempo puedes salir  perdiéndolo todo, necesitas  a alguien que sea de tu confianza para que puedas estar al tanto de todo-

-¿Qué quieres decir?

-Me refiero a que necesitas alguien que lo conozca muy bien, eso impedirá que se sienta atraído por ella, a lo mejor en lo físico si, pero en lo sentimental los dos estarán atados y no avanzaran en ese terreno, es más seguro que como tu dijiste se vaen un par de veces pero quedaría hasta ahí, cero enamoramiento.¿me entiendes?-

-Si. Pero no tengo la menor idea de quien pueda ser esa mujer, de encontrarla sería estupendo, sería como prestarle algo sabiendo que al final me lo devolverá-

-Exacto!-

-¿Sabes quien pudiera ser esa mujer?-

Después de unos segundos de pensarlo, como si estuviera midiendo bien las palabras que diría, contesto que si-

-¿Y yo la conozco?-

-Si-

-Bueno.  Dime ya quien es-

-yo- dijo con voz apenas audible

-¿¡Tú!?¿Por que tú?- Esto no puede ser posible!!, mi propia hermana!-

-¿Por qué no? piénsalo! De ser yo no existiría ningún  riesgo, yo ya no me puedo embarazar y el no tendría que ponerse nada para cuidarse, no pescaría ninguna enfermedad, además lo que tanto temes jamás sucedería, el volvería a ti sin problemas, todo quedaría entre nosotros tres.-

-Si pero no entiendo porque tienes que ser tú, ¿y tu esposo?-

-Ayy Pedro!!, es al que menos le importaría si se llega a enterar-

-¿Por qué?-

-Te vos a ser  sincera, desde hace tiempo tenemos problemas, parece que a el lo que más le interesa es trabajar hasta tarde en el taller, ahogarse en  cerveza  todos los días y quedarse dormido, a mi ya no me atiende, es más, no se si le intereso como mujer, ni me importa, pero yo, como tu y Miguel, tenemos necesidades y ya me canse de rogarle, cuando se siente con ganas  me la mete medio aguada si bien me va, dura dos minutos y cuando estoy más  prendida, se queda dormido de borracho encima de mi, ese es el porque, me ayudaría a desestrezarme a mi también, sería un favor para los dos, además  será como tu dices, una , a lo mucho dos veces y ahí quedaría, por  favor.-

-Pero ¿y la relación familiar entre tu y Miguel no se vería afectada? Los demás pueden darse cuenta.-

- Voy a hablar con el y dejaremos muy en claro que  eso se termina ahí y que debemos seguir tratándonos como si nada-

-Bueno, lo voy a pensar  y se lo comento, nada mas les quiero pedir que sis e ponen de acuerdo, no me hagan saber cuando, como ni donde, no quiero estar conciente de ustedes cuando este juntos, le voy a decir y si se llega a decidir, que te lo diga a ti directamente.-

-Esta bien.¿cuando le vas a decir?-

-Hoy en la noche-.

Después de cenar y ver un rato la televisión, Miguel y Alejandra se preparaban para acostarse, ella se aseguro que su pequeño hijo estuviera dormido para que no los escuchara, y le  contó  todo lo que había hablado con su hermana ese día.

-Pero mujer ¿esta loca o que te pasa? ¿Cómo se te ocurre que te voy a engañar co tu propia hermana?-Le dijo en un tono simuladamente molesto.-si yo no ando buscando con quien tu menos deberías buscarme, con tu hermana, Por Dios!-

-Pues tu sabes, yo no lo consideraría una infidelidad, ya yo hable con ella y las dos lo tenemos bien entendido, es por ayudarte, prefiero que sea con ella en lugar que te acuestes con cualquier zorra y te pegue una enfermedad y después me la pegues a mi, y es si quieres, no es a fuerza, si te decides ,ella ya sabe que  se lo vas a decir, yo no quiero enterarme de nada, si te animaste o no, pero si pasan las cosas o no pasan, te voy a pedir que la sigas tratando igual que siempre para que nadie sospeche-.

-Habrase visto, con tu hermana! que cosas se te ocurren- dijo girando y dándole la espalda, ella al ver la reacción de el, se sintió mal, avergonzada, ante la actitud tan decidida de su esposo de no engañarla, pensando que  se había equivocado se  fue quedándose dormida, esa fue una de las noches  en la que durmió muy mal.

El reloj en el buró marcaba las 2:30 a.m, Miguel, tenía cerca de tres horas sin poder dormir, lo que le había dicho Alejandra le seguía dando vueltas en la cabeza, haciéndose muchas preguntas, pero en el fondo se sentía halagado por la idea, de cierta forma, inconcientemente se sentía atraído por su cuñada, aunque amaba a su esposa, el que  eran muy distintas las dos es lo que llamaba su atención, Daniela era un poco mayor que el, no mucho, y apesar de ser madre de cuatro, el que no supiera  no lo notaba, siempre cuidaba si físico pero sin llegar al grado en el que muchas mujeres se preocupan de su apariencia, era más bien natural, es noche recordó como un invierno deseo que llegar el calor para poder verla como a el le gustaba, en verano su cuñada siempre usaba ropa  pequeña, ya sean pantaloncillos muy  cortos o minifaldas pequeñas, con cualquiera de los dos sus piernas se veían increíbles, bien formadas, de muslos duros, anchos que parecía que iban a reventar y sus pantorrillas  bien marcadas, hacían que su piel aperlada se volviera irresistible, sandalias de playa que permitían ver sus hermosos pies y blusas de tirantes  siempre escotadas por donde asomaban la mitad de unos pechos suculentos, redondos y firmes, le gustaba estar cerca de ella por si se inclinaba, veía de reojo el lindo canalillo que había entre estos dos melones dulces, pero lo que más le volaba la cabeza, era su trasero, muy parecido al de su esposa pero con una forma distinta, bien levantados y enmarcados por una tanga diminuta que se le marcaba entre  esas grandiosas nalgas, hasta le daba le impresión que ella disfrutaba la sensación del roce de esa prenda contra su trasero cuando caminaba, sin darse cuenta de la hora hasta que el despertador sonó, fue conciente de que no había dormido en toda la noche, no así su esposa que parecía por fin relajada luego de  mal dormir, mientras se bañaba se resistió a tocarse, no quería  tener otra imagen en la cabeza  que no fuera la de su esposa, se rasuro notando en el espejo un rostro ausente, termino de desayunar y se despidió  efusivamente de su esposa, ese día en el trabajo se entero que estaría de viaje toda la semana y contrario al disgusto que eso  le provocaba por estar lejos de Alejandra, sintió un alivio, era su oportunidad de poner tierra de por medio entre el y ese asunto y mantendría su  mente ocupada en otras cosas.

El viernes por la tarde su esposa lo estaba esperando en el aeropuerto, de camino a casa le contó todas las novedades, entre ellas, que se había decidido festejar el cumpleaños de su papá el día siguiente por la tarde con una carne asada, para no llamar la atención de su mujer, se  aguanto preguntar quiénes estarían, ya sabía que los de siempre, entre ellos Daniela, así, que de manera inteligente, fue llevando las preguntas hasta que consiguió  la respuesta que buscaba,  su pulso se acelero.¿Como haría para  que nadie notara su inquietud.

Estaciono su carro a media cuadra de la casa de sus suegros, cuando se iban acercando  vio la camioneta de su cuñada y se puesto nervioso, se sentía como cuando era adolescente y se topaba con una exnovia que había querido, no sabia que decir, con un pretexto  se devolvió a su carro por algo, tardo unos minutos y le costo recordar como era la relación con su cuñada antes de estar enterado de todo el plan armado por su esposa, moviendo la cabeza como si lo quisiera negar, sonrío levemente y se dijo a si mismo –Increíble!- y se dirigida la reunióm.

-Hola! ¿Cómo te fue de viaje?- le pregunto Daniela

-Bien, muy bien, gracias! Le contesto agradecido de no ser el que tuviera que hacer el primer contacto, se acerco a saludarla con un beso en la mejilla como siempre y no sintió nada nuevo.

-¿Y tu marido, trabajando como siempre?-

-Ya sabes, a el no le interesan estas cosas-

-Cuñado! Que milagro! Lo saludo Javier el mayor de los hombres dándole un abrazo

-Cuanto tiempo! ¿en que te ayudo?

Alejándose con su hermano político,  pensó que era la mejor manera de  estar alejado de la tentación, prendió el carbón, ayudo a prepara la carne, y se quedo platicando con cuñados y primos políticos, empezaron a  tomar cerveza y en su tercera miro disimuladamente hacia donde estaba Daniela, recorrió con la vista las hermosas piernas  de ella que  con el calor sudaban un poco haciendo irresistible no acariciarlas, pero se contuvo, miro su cuerpo y la vio más hermosa que nunca, más excitante, de pronto ella lo miro, pasado unos segundos le sonrío y el le devolvió el saludo de la misma  manera.

-Miguel!-, le grito su esposa desde  la terraza  donde estaba sentada platicando con su mamá y su hermana

-¿Qué pasa?-

Ven por favor, mamá te quiere preguntar algo-.

Fue y se sentó sin querer en la mecedora frente a su cuñada, comenzaron a platicar de cosas sin importancia mientras de reojo y disimuladamente miraba  hacia donde estaba  Daniela, la visón de sus piernas lo estaba volviendo loco, y cuando ella se saco las sandalias y quedo con los pies descalzos se le acelero el pulso,  de pronto, el ruido de una pelea de los niños por un juguete dentro de la casa, hizo que su esposa y suegra se levantaran a tratar de meter paz entre los nietos quedando solos los dos, comenzaron a platicar de las mismas cosas de siempre pero  se sentía una tensión que flotaba entre los dos, disimuladamente, ella  comenzó a abrir poco a poco las piernas, no mucho, pero si lo suficiente para que Miguel le clavara la mirada directamente entre ellas, sonrío para si misma y  se sobo  discreta pero suavemente un muslo, el se sintió sin saber que hacer y comento que iba por una cerveza, le pidió que le llevara una a ella, tardo unos minutos para hacer tiempo hasta que volvió a escuchar la vos de ella.

-¿Y mi cerveza Miguel?-

- Ya la llevo- y tomo dos botellas  que estaban  dentro del hielo, las destapo y le dio una a Daniela.

-Gracias- le dijo con voz coqueta y  acaricio  suavemente su mano.

-Ay con estos niños! Dijo al abuela, no entienden, Miguel escuchaba  lo que decían pero no entendía mucho, su atención estaba en Daniela mientras se llevaba la botella a su boca y de manera muy sensual le daba los tragos a la bebida, ella siguió platicando y con sus familiares, y lentamente puso la botella entre sus piernas abiertas, sonreía y bromeaba haciéndola muy atractiva y divertida, el deseo por un minuto ser esa botella para poder estar entre sus hermosas piernas, los demás que estaban sentados ahí se distrajeron  en la platica y ya no le pusieron atención a ninguno de los dos, Daniela lo miro fijamente hasta que consiguió que la mirara directamente, comenzó a platicar con el , mientras tenia la botella todavía entre sus piernas, con una mano comenzó a subirla y bajarla por el  cuello de la botella repetidamente de manera  sensual  y fálica, el observaba el movimiento y comenzó a sentir como la sangre hacia reaccionar a su miembro por la excitación, después ella , con un dedo comenzó a hacer círculos en la boca de la botella  como si fuera la punta de un falo, después se metió ese dedo en la boca ,chupandolo con la lengua y lo saco  para hacer ese movimiento de nuevo, después la tomo por la mitad y antes de de acercarla a su boca, su dulce lengua asomo para recibir el liquido del envase, , termino el trago y miro directamente a Miguel, que solo pudo decir en silencio un Wow! de admiración por lo que acababa de ver.

-¿Y que, te gusto lo que viste?- le pregunto Daniela acercándose a el cuando estaba el solo en su turno de  cuidar que no se quemara la carne

-¿Qué si me gusto? Es lo más excitante y sensual que he visto en mucho tiempo-

-¿Se te puso dura eh?-

-Si-

-En lugar de la botella, podrías ser tu ¿Qué dices?-

-No sé,  de alguna manera estaría ma…-.

-¿Mal? Ya se, pero solo serían nuestros cuerpos, no nuestro corazón, sería algo fisico-

-Pues si, pero no me gustaría que estuviéramos juntos en un maldito hotel de paso-

-¿Entonces donde, en tu casa?-

-Imposible-

-¿Entonces donde?-

-¿De verdad quieres  que hagamos esto?-

-Si, que mejor oportunidad, tu esposa esta de acuerdo, tu lo necesitas y yo también-

-Estaba pensando que fuéramos al departamento que tengo en el club deportivo-

-¿Con alberca? Entonces me voy a llevar   el bikini más bonito que tengo, ¿Cuándo vamos?-

-Este miércoles que viene-

-No te vas a arrepentir. Le dijo coquetamente mientras  se volteaba para ir al comedor no sin antes acariciarle levemente la  verga.



prueba
octubre 23, 2008, 2:42 pm
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